Arsenal volvió a tocar el cielo en Inglaterra. Después de 22 años, los Gunners se consagraron campeones de la Premier League y cortaron una larga sequía en el torneo local, logrando el título número 14 de su historia.
La consagración se confirmó tras el empate del Manchester City frente al Bournemouth, resultado que dejó sin chances al equipo de Pep Guardiola y desató los festejos en Londres.
El último campeonato de Arsenal había sido en la histórica temporada 2003/2004, cuando el equipo dirigido por Arsène Wenger logró el inolvidable título de “Los Invencibles”.
En esta oportunidad, el gran arquitecto del nuevo campeón fue Mikel Arteta, quien armó un equipo sólido, dinámico y con una identidad futbolística marcada por la posesión y la presión alta.
Además, en el cuerpo técnico del entrenador español aparece un nombre argentino: Gabriel Heinze. El ex defensor de la Selección Argentina se sumó esta temporada como ayudante de campo de Arteta y ahora celebra su primer gran título en el fútbol inglés.
La campaña del Arsenal fue contundente: suma 25 victorias, siete empates y apenas cinco derrotas, alcanzando 82 puntos antes de disputar la última fecha frente a Crystal Palace.
Pero la temporada de los Gunners todavía puede ser aún más histórica. El próximo 30 de mayo disputarán la final de la UEFA Champions League frente al Paris Saint Germain en Budapest, con la ilusión de conseguir un doblete inolvidable.
Uno de los grandes aciertos de Arteta fue la incorporación del delantero sueco Viktor Gyökeres, llegado desde Sporting de Lisboa por 66 millones de euros. El atacante respondió con 14 goles en 35 partidos y se convirtió en el máximo goleador del equipo en la Premier.
También fueron claves futbolistas como Bukayo Saka, desequilibrante por las bandas; Martin Odegaard, capitán y conductor futbolístico; y Declan Rice, pieza fundamental para el equilibrio del mediocampo.
En defensa, William Saliba y el brasileño Gabriel Magalhaes junto con las atajadas de David Raya sostuvieron una de las estructuras más firmes del campeonato. Arsenal recibió apenas 26 goles en 37 partidos y terminó siendo el equipo con la valla menos vencida del torneo.
Más allá de las individualidades, el gran mérito del campeón estuvo en su funcionamiento colectivo. Arteta logró construir un equipo con variantes ofensivas, intensidad y una idea de juego consolidada, que terminó devolviendo a Arsenal a la cima del fútbol inglés después de más de dos décadas.



