El final era cuestión de tiempo. San Martín de San Juan oficializó este martes la salida de Ariel Martos, luego de un proceso que terminó desgastado tanto en lo futbolístico como en lo anímico.
La derrota reciente no solo impactó en el resultado, sino que dejó señales claras de un ciclo agotado. Una de ellas fue la ausencia del entrenador en la conferencia de prensa post partido, evitando el contacto con los medios.
El malestar institucional también quedó expuesto con la actitud del presidente Jorge Miadosqui, quien se retiró del estadio antes del final del encuentro y no pasó por el vestuario.
En ese contexto, fueron los jugadores quienes dieron la cara. Mauro Osores y Nicolás Pelaitay asumieron la autocrítica, aunque sin certezas en ese momento sobre la continuidad del DT.
Las horas posteriores profundizaron la sensación de cierre. Martos no tuvo contacto con el plantel tras el partido, reflejando un vestuario golpeado y sin respuestas.
🔄 Nuevo interinato en marcha
Tras la salida, el club reaccionó rápido y designó como entrenador interino a Alejandro Schiapparelli.
El “Gringo”, de 45 años, es un hombre identificado con la institución: fue jugador, trabajó en inferiores y formó parte de distintos cuerpos técnicos. En su recorrido también aparecen experiencias junto a Raúl Antuña y Leandro Romagnoli, además de integrar el equipo de Martos.
Schiapparelli asumirá en un momento delicado, con el equipo en los últimos puestos de la Primera Nacional y la necesidad urgente de revertir el presente.
Su debut será este domingo frente a Midland, en un duelo clave para iniciar la recuperación mientras la dirigencia avanza en la búsqueda de un nuevo entrenador.
San Martín abre así una etapa de transición, obligado a reaccionar para salir de un presente que encendió todas las alarmas en Concepción.



